“¿Qué hora es?”-pregunto mi
hermana. No entiendo, porque la pregunta de la hora, pero recuerdo que estaba
cansada, con un punzo cortante en el cuello de forma imaginaria, tenía el
cuerpo desvanecido en la cama, los ojos rojos y un poco amarillento; que fácilmente
podrían indicarme alguna enfermedad que de seguro no quiero enterarme.
Recogí mi cuerpo de la cama y me
pare para verme en el espejo; me ví; y di la razón a las muchas personas de mi
entorno que me dicen: “Minnie, ¿qué paso? estas muy delgada”. No intento
decirles lo mal que podría estar sintiéndome, porque no es tan cierto que me
siento sola, por ejemplo. Pero, que importa la hora, que importa el tiempo;
puedo vivir sin este orden natural que me lo ah impuesto la ciencia; puedo
almorzar a las 9 horas de la noche y está bien, puedo sacar a pasear a mi perro
a las 2 horas de la madrugada, ¡y qué!
No estoy segura; a veces creo que
me demoro demasiado criando hábitos feministas para sentirme bien conmigo, pero
no es cierto; el tiempo me aburre, el tiempo me asusta, el tiempo me conmueve,
el tiempo en verdad me estorba; quiero tu complicidad, tal vez podamos matarlo,
no es cuestión de ver sangre, es cuestión de desaparecerlo de nuestras vidas.
Esta noche puede ser, esta noche podemos incriminarnos juntos.
Oh, ¡no puedo creerlo! Pero si es
Camaná, ¡Hey la playa! ¡La arena! ¡Hay la brisa del mar! ¡(Ohhhh, no puedo
sentirme mejor)! “Madre buenos días-estaba con su vestido floreado azul, que le
llega a los talones, y la hace ver tan hermosa, como cuando su mejor amiga era
Teresa, tía- que me preparaste de comer”, ella es tan tierna y hermosa: “Mi
princesa, es lomo saltado”. Lo mejor que puede pasarme, cuando estoy en mi casa,
es que mi mamá me ponga un plato en la mesa de mi comida favorita, luego me
gusta engreírla. La busque, pero no la encontré, desde que salimos de la
secundaria, no nos frecuentamos mucho; pero tres años atrás, éramos muy unidas,
(jajajaja) nuestras gaseosas en bolsa, el cebiche de un nuevo sol en vasito
descartable; y obviamente el chico que me gustaba (historia aparte).
Bueno no hay nadie, pero siempre
encuentro a alguien más en la playa; hundí mis pies en la arena y la acaricie
el resto del día que parecía noche, por las estrellas en el firmamento.
-Celenia-“Minnie, ¿no tenias que
hacer tus plantillas de ese curso que te cansa?”
-Minnie- “Hay, ¿qué paso?; falta poco para ir al inglés, es más me alistare”
Seguro compartirán muchas cosas más juntas.
ResponderEliminarlinda historia con Celi
ResponderEliminarLa amistad es lo mas lindo :)
ResponderEliminarLa vida es un millón de momentos, se necesita toda una vida para conocer a una persona. La amistad es lo más valioso que uno puede ofrecer.
ResponderEliminarCompartir las experiencias no solo es valioso para uno mismo, sino también para el resto (Y)
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