martes, 20 de octubre de 2015

¡Mi cuerpo no esta aquí!



¿Qué hora es?”-pregunto mi hermana. No entiendo, porque la pregunta de la hora, pero recuerdo que estaba cansada, con un punzo cortante en el cuello de forma imaginaria, tenía el cuerpo desvanecido en la cama, los ojos rojos y un poco amarillento; que fácilmente podrían indicarme alguna enfermedad que de seguro no quiero enterarme.
Recogí mi cuerpo de la cama y me pare para verme en el espejo; me ví; y di la razón a las muchas personas de mi entorno que me dicen: “Minnie, ¿qué paso? estas muy delgada”. No intento decirles lo mal que podría estar sintiéndome, porque no es tan cierto que me siento sola, por ejemplo. Pero, que importa la hora, que importa el tiempo; puedo vivir sin este orden natural que me lo ah impuesto la ciencia; puedo almorzar a las 9 horas de la noche y está bien, puedo sacar a pasear a mi perro a las 2 horas de la madrugada, ¡y qué!
No estoy segura; a veces creo que me demoro demasiado criando hábitos feministas para sentirme bien conmigo, pero no es cierto; el tiempo me aburre, el tiempo me asusta, el tiempo me conmueve, el tiempo en verdad me estorba; quiero tu complicidad, tal vez podamos matarlo, no es cuestión de ver sangre, es cuestión de desaparecerlo de nuestras vidas. Esta noche puede ser, esta noche podemos incriminarnos juntos.
Oh, ¡no puedo creerlo! Pero si es Camaná, ¡Hey la playa! ¡La arena! ¡Hay la brisa del mar! ¡(Ohhhh, no puedo sentirme mejor)! “Madre buenos días-estaba con su vestido floreado azul, que le llega a los talones, y la hace ver tan hermosa, como cuando su mejor amiga era Teresa, tía- que me preparaste de comer”, ella es tan tierna y hermosa: “Mi princesa, es lomo saltado”. Lo mejor que puede pasarme, cuando estoy en mi casa, es que mi mamá me ponga un plato en la mesa de mi comida favorita, luego me gusta engreírla. La busque, pero no la encontré, desde que salimos de la secundaria, no nos frecuentamos mucho; pero tres años atrás, éramos muy unidas, (jajajaja) nuestras gaseosas en bolsa, el cebiche de un nuevo sol en vasito descartable; y obviamente el chico que me gustaba (historia aparte).
Bueno no hay nadie, pero siempre encuentro a alguien más en la playa; hundí mis pies en la arena y la acaricie el resto del día que parecía noche, por las estrellas en el firmamento.
-Celenia-“Minnie, ¿no tenias que hacer tus plantillas de ese curso que te cansa?”

-Minnie- “Hay, ¿qué paso?; falta poco para ir al inglés, es más me alistare”

5 comentarios:

  1. La vida es un millón de momentos, se necesita toda una vida para conocer a una persona. La amistad es lo más valioso que uno puede ofrecer.

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  2. Compartir las experiencias no solo es valioso para uno mismo, sino también para el resto (Y)

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